Entonces, me di a la ardua tarea de restaurar la fotografía usando la maravillosa y mágica herramienta de photoshop. Lo primero que hice fue aumentarle el tamaño a la imágen, que a pesar de que esto haría que la foto se volviera un poco mas borrosa, se volvería más efectiva la tarea de restauración. Después de ello, tocó pintar, cortar, pegar, clonar, dibujar, contornear, reconstruir... Y vaya! Fue bastante trabajo, porque muchas partes de la carita de la bebé estaban tan dañadas, que había que reinventar e imaginar como era esa foto antes.
Lo más difícil fue rehacerle el ojo derecho, por lo anteriormente explicado. Fue todo un reto tratar de recrearlo y restaurarlo, pero más que copiar, clonar y dibujar, lo que realmente me costó hacer fue mantener la esencia de la mirada y de la expresión de ternura que un infante puede ofrecer en una fotografía. Para terminar, le coloqué un efecto envejecido, con rayas y ruido para que no pierda la esencia de lo antiguo y luego de varios días trabajando a cuenta gotas, este fue el resultado final:
No quedé conforme con la labor realizada... pero el hecho fue que cuando le entregué la foto restaurada a mi amigo, casi se pone a llorar y estuvo muy agradecido por el trabajo. Luego me contó que la iba a imprimir para regalarsela a sus hermanos en un encuentro familiar en remembranza de su amada madre.



Muchas gracias Mary por este gran trabajo !!En verdad que lo que hiciste por la foto de mi mami a sido una maravilla y derroche de talento!!
ResponderEliminarGracias por tu trabajo profesional!!
Simplemente la mejor!!